patrimonio

 Fuente del texto: Cole­gio de Arqui­tec­tos de Chile   

 
El rol del estado, la nueva ins­ti­tu­cio­na­li­dad patri­mo­nial y la con­ser­va­ción del patri­mo­nio, entre otros temas abordó el CEPAT, a tra­vés de una extensa entre­vista con los prin­ci­pa­les repre­sen­tan­tes en temas patri­mo­nia­les de los coman­dos de ambos can­di­da­tos a la pre­si­den­cia. Con el obje­tivo de cono­cer cómo se abor­da­rán en un futuro gobierno las dis­tin­tas temá­ti­cas refe­ri­das al patri­mo­nio, el Cen­tro de Estu­dios del Patri­mo­nio (Cepat) de la Uni­ver­si­dad Cen­tral de Chile, diri­gido por Patri­cio Gross, Pre­si­dente Nacio­nal del Cole­gio de Arqui­tec­tos de Chile, entre­vistó al arqui­tecto Enri­que Bar­bas por el comando del can­di­dato a la pre­si­den­cia Eduardo Frei, y a las inte­gran­tes del Área Patri­mo­nio del comando de Sebas­tián Piñera, Mag­da­lena Krebs y Con­suelo Valdés.A con­ti­nua­ción se expo­nen las dos entre­vis­tas. La pri­mera que pre­sen­ta­mos es la que die­ron a Cepat, Mag­da­lena Krebs y Con­suelo Val­dés del Grupo Tan­tauco Cul­tura.¿Cuál es el rol que debiera asu­mir el estado en el cui­dado, pro­tec­ción y pro­mo­ción del patri­mo­nio nacio­nal, en espe­cial el rela­tivo al patri­mo­nio cul­tu­ral tan­gi­ble? Reco­no­ce­mos en el estado un rol fun­da­men­tal e inelu­di­ble en este ámbito. Sin duda, le cabe al estado la fun­ción de garan­ti­zar la pro­tec­ción del patri­mo­nio, a tra­vés de una regla­men­ta­ción moderna y efi­ciente junto con ase­gu­rar una con­tri­bu­ción sig­ni­fi­ca­tiva de recur­sos para su man­ten­ción y difu­sión. Por ello, en nues­tro gobierno dupli­ca­re­mos el finan­cia­miento de la cul­tura. En los cua­tro años que van desde el 2010 al 2014, con­so­li­da­re­mos la ins­ti­tu­cio­na­li­dad cul­tu­ral, incre­men­tando el monto de la inver­sión en cul­tura a tra­vés del pre­su­puesto nacio­nal. Crea­re­mos un cuerpo de ini­cia­ti­vas lega­les ten­dien­tes a pro­mo­ver la par­ti­ci­pa­ción res­pon­sa­ble de la socie­dad civil esti­mu­lando el finan­cia­miento tanto de las acti­vi­da­des artístico-culturales como de cui­dado del patri­mo­nio cul­tu­ral por parte de los pri­va­dos.  La pro­tec­ción del patri­mo­nio, al igual que todo queha­cer cul­tu­ral, sobre­pasa sin embargo, el queha­cer del estado. Abarca todo el queha­cer y por ello en nues­tro gobierno actua­li­za­re­mos la defi­ni­ción del patri­mo­nio reco­no­ciendo sus múl­ti­ples exter­na­li­da­des posi­ti­vas y, por lo mismo, la nece­si­dad que toda la socie­dad – estado, pri­va­dos y orga­ni­za­cio­nes civi­les – con­flu­yan en un diá­logo fecundo para asu­mir los cos­tos que deman­dan su pre­ser­va­ción, res­tau­ra­ción, cono­ci­miento y goce.

Bus­ca­re­mos que las dife­ren­tes ins­tan­cias públi­cas desa­rro­llen coor­di­na­da­mente pro­gra­mas para que nues­tro patri­mo­nio, con toda su diver­si­dad se reco­nozca, valore y tenga un uso sustentable.

En un futuro gobierno, ¿cómo debe con­ju­garse el patri­mo­nio cul­tu­ral y el patri­mo­nio natu­ral?, ¿Cuál podría ser la moda­li­dad más adecuada?

Existe en nues­tro país, y es par­ti­cu­lar­mente inquie­tante en los niños y jóve­nes, un gran des­co­no­ci­miento de nues­tra his­to­ria geo­ló­gica, la for­ma­ción de nues­tros pai­sa­jes, y la sin­gu­lar diver­si­dad de nues­tra flora y fauna. Este vacío y falta de valo­ra­ción incide en nues­tra rela­ción con el medio ambiente. Es difí­cil, por no decir impo­si­ble, apre­ciar lo que no se conoce. Por ello, el for­ta­le­ci­miento de la edu­ca­ción ambien­tal en la malla curri­cu­lar es básica, pero con meto­do­lo­gías que inclu­yan expe­rien­cias atrac­ti­vas y par­ti­ci­pa­ti­vas como visi­tas guia­das a áreas sil­ves­tres, a museos y cen­tros de inter­pre­ta­ción de nues­tra his­to­ria natu­ral e incen­ti­vos a jóve­nes para par­ti­ci­par en even­tos que esti­mu­len el cono­ci­miento, apre­cio y pre­ser­va­ción de nues­tro patri­mo­nio natural.

La edu­ca­ción infor­mal tam­bién será reco­no­cida como un recurso cru­cial para ampliar, suplir y com­ple­men­tar los apren­di­za­jes del aula. En esta línea, el pro­grama de SPE se pro­pone una actua­li­za­ción de la museo­gra­fía de aque­llas enti­da­des que con­ser­van y exhi­ben colec­cio­nes natu­ra­les, en par­ti­cu­lar del Museo Nacio­nal de His­to­ria Natu­ral cuya “mues­tra bio­geo­grá­fica” de hace 20 años ha cum­plido su vida útil y cuyas nume­ro­sas y valio­sas colec­cio­nes son prác­ti­ca­mente des­co­no­ci­das por el público . Tam­bién se for­ta­le­ce­rán mues­tras mine­ra­ló­gi­cas del norte y se valo­ri­zará la ges­tión de los esca­sos jar­di­nes botá­ni­cos del país. En las ins­ti­tu­cio­nes públi­cas que pre­ser­van colec­cio­nes patri­mo­nia­les se irán esta­ble­ciendo meca­nis­mos para lograr una efi­cien­cia ener­gé­tica acorde con las deman­das del pre­sente siglo y una forma adi­cio­nal de sen­si­bi­li­za­ción de la pobla­ción frente a los desa­fíos del cam­bio cli­má­tico y la pro­tec­ción del patri­mo­nio natu­ral del país.

Se revi­sará los avan­ces del pro­yecto Sen­dero de Chile de manera que éste quede con­cluido y entre­gado a la comu­ni­dad nacio­nal en las mejo­res con­di­cio­nes a fines de 2010.

Se ins­tau­rará un «Ser­vi­cio de Par­ques y Bio­di­ver­si­dad», que pon­drá en mar­cha una ver­da­dera polí­tica para la pro­tec­ción de los recur­sos natu­ra­les y la bio­di­ver­si­dad. Esta ins­ti­tu­ción fomen­tará la crea­ción y man­ten­ción de las áreas pro­te­gi­das esta­ta­les y pri­va­das, tanto terres­tres como mari­nas, con el fin de lograr una red cohe­rente de áreas pro­te­gi­das, zonas de amor­ti­gua­miento y corre­do­res eco­ló­gi­cos. Se incen­ti­vará la incor­po­ra­ción de pri­va­dos por medio de bene­fi­cios tri­bu­ta­rios para la con­ser­va­ción de Áreas Sil­ves­tres Pro­te­gi­das Pri­va­das, simi­la­res a las leyes de dona­cio­nes exis­ten­tes. Ade­más, se per­fec­cio­na­rán los meca­nis­mos exis­ten­tes en la Ley de Bos­que Nativo, para fomen­tar la recu­pe­ra­ción de los bos­ques degra­da­dos, con espe­cial énfa­sis en peque­ños y media­nos pro­pie­ta­rios de sue­los fores­ta­les. Se for­ta­le­cerá la ges­tión del sis­tema de par­ques nacio­na­les, reser­vas nacio­na­les y monu­men­tos natu­ra­les de manera de incre­men­tar las opor­tu­ni­da­des de cono­cer y apre­ciar la gran riqueza y diver­si­dad geo­grá­fica y bio­ló­gica de nues­tro país.

La inci­den­cia del patri­mo­nio arbó­reo en la cali­dad de vida urbana es otro tema incluido en el pro­grama de gobierno de SPE. En Chile casi el 86% de la pobla­ción vive en ciu­da­des y el hecho de vivir en ciu­da­des no puede sig­ni­fi­car que prác­ti­ca­mente no conoz­can los árbo­les, no conoz­can las áreas ver­des. Por ello el pro­grama apunta a plan­tar 16 millo­nes de árbo­les durante los pró­xi­mos 8 años. Eso va a per­mi­tir alcan­zar los nive­les de los paí­ses desa­rro­lla­dos en mate­ria de arbo­ri­za­ción y lle­gar a que nin­guna comuna en Chile tenga menos de un 20% de sus super­fi­cies con áreas ver­des. Y se plan­tará vege­ta­ción nativa, en fun­ción de la zona bio­geo­grá­fica y la sin­gu­la­ri­dad cli­má­tica, topo­grá­fica y eda­fo­ló­gica de los núcleos urba­nos. En el Norte, vege­ta­ción xeró­fita ade­cuada a los reque­ri­mien­tos hídri­cos y equi­li­brio de eco­sis­te­mas; en la zona cen­tral y sur árbo­les nati­vos del bos­que siem­pre verde, como qui­lla­yes, mai­te­nes, robles, ulmos, notros y muchos más.

Acerca de la actual ins­ti­tu­cio­na­li­dad patri­mo­nial ¿debe ser modi­fi­cada?, ¿cuál es la posi­ción frente a la posi­bi­li­dad de plan­tear un nuevo modelo?   

Cele­bra­mos sin­ce­ra­mente que final­mente el gobierno haya enviado al Con­greso el tan anun­ciado Pro­yecto de Ley para moder­ni­zar la actual ins­ti­tu­cio­na­li­dad patri­mo­nial del país, pues esta­mos con­cien­tes de las defi­cien­cias de la legis­la­ción actual y de la ambi­güe­dad creada a par­tir de la ins­ta­la­ción del Con­sejo Nacio­nal de la Cul­tura y las Artes, el año 2003; la que, ha gene­rado incon­ve­nien­tes y descoordinación.

Sin embargo, es nece­sa­rio seña­lar que se hace nece­sa­rio estu­diar seria­mente la pro­puesta, pues según lo evi­den­cian los dife­ren­tes foros aca­dé­mi­cos que se han sos­te­nido a par­tir del envío de ésta al Con­greso, la pro­puesta pre­senta aún muchas falen­cias y no deja con­forme a los espe­cia­lis­tas ni a las aso­cia­cio­nes de veci­nos que se han invo­lu­crado acti­va­mente en la pre­ser­va­ción de sus barrios. Junto con idear una nueva ins­ti­tu­cio­na­li­dad, nues­tro afán estará puesto en refor­mar la Ley de Monu­men­tos Nacionales.

¿Cómo se puede com­pa­ti­bi­li­zar la con­ser­va­ción del patri­mo­nio urbano-arquitectónico para con­ju­gar pasado,  pre­sente y futuro a tra­vés de accio­nes como res­tau­ra­ción, reci­claje,  ensam­blaje u otras?

Espe­ra­mos con­tar con la par­ti­ci­pa­ción de los cen­tros de estu­dio, cen­tros aca­dé­mi­cos cole­gios pro­fe­sio­na­les y las orga­ni­za­cio­nes no guber­na­men­ta­les, para en con­junto avan­zar en defi­nir meto­do­lo­gías y cate­go­rías de inter­ven­ción, pues son pro­ble­mas téc­ni­cos que no pue­den ser dilu­ci­da­dos por el Estado por si solo. Un aspecto rele­vante en el cual tam­bién debe avan­zarse es la dis­cu­sión de la com­pa­ti­bi­li­dad de las nor­mas de cons­truc­ción apli­ca­das a la res­tau­ra­ción del patri­mo­nio construido.

¿Qué meca­nis­mos debie­ran gene­rarse para incen­ti­var la defensa del patri­mo­nio que esté en manos de pri­va­dos, o com­pen­sar las res­tric­cio­nes que sufren dichos inmue­bles al ser decla­ra­dos bie­nes pro­te­gi­dos, espe­cial­mente Monu­mento His­tó­ri­cos y Zonas Típi­cas?     ¿Qué ins­tru­men­tos públi­cos deben crearse para finan­ciar y con­ser­var el patrimonio privado?

Como se ha men­cio­nado más arriba, modi­fi­ca­re­mos la ley de Monu­men­tos Nacio­na­les, con el fin de trans­for­marla en un ins­tru­mento efec­tivo de pre­ser­va­ción, que con­tri­buya a que la decla­ra­to­ria de Monu­mento Nacio­nal no sea per­ci­bida como una lápida para sus pro­pie­ta­rios. Incor­po­ra­re­mos una polí­tica de incen­ti­vos, más pro-activa, que con­tri­buya a gene­rar un espí­ritu de res­peto y valo­ra­ción del patri­mo­nio, esta­ble­ciendo meca­nis­mos de com­pen­sa­cio­nes para los pro­pie­ta­rios de inmue­bles patri­mo­nia­les, así como para las dona­cio­nes espe­cí­fi­cas para monu­men­tos nacio­na­les de pro­pie­dad pri­vada, esto por medio de incen­ti­vos tri­bu­ta­rios y apor­tes direc­tos del Estado, entre otros instrumentos.

Junto a ello dare­mos un nuevo impulso a la Ley de Dona­cio­nes Cul­tu­ra­les, para repa­rar las modi­fi­ca­cio­nes y amplia­cio­nes, intro­du­ci­das el año 2001 que sig­ni­fi­ca­ron un retro­ceso en rela­ción al espí­ritu ori­gi­nal de la ley, y que hoy se han con­ver­tido casi en reivin­di­ca­cio­nes his­tó­ri­cas pen­dien­tes del sec­tor, bus­cando poten­ciarla, y mejo­rar aque­llo que la actual admi­nis­tra­ción no ha podido solu­cio­nar, para lograrlo proponemos:

•  Apli­ca­bi­li­dad a per­so­nas natu­ra­les con o sin con­ta­bi­li­dad completa.

•  Aumento al 75 % dedu­ci­ble en pro­yec­tos regio­na­les, así como en pro­yec­tos del ámbito del patrimonio

•  Otor­gar con­ti­nui­dad a los pro­yec­tos más allá de un solo año, lo que ampliará el alcance de las posi­bi­li­da­des de finan­cia­miento privado.

•  Incor­po­rar el espa­cio público como espa­cio cul­tu­ral, per­mi­tiendo que equi­pa­mien­tos cul­tu­ra­les inser­tos en el espa­cio público como par­ques, pla­zas, pue­dan aco­gerse a este tipo de finan­cia­miento privado.

•  Aumen­tar los topes o lími­tes del cré­dito, que hoy ascien­den a un 2% de la base impo­ni­ble del año o 14.000 UTM al año, según cual sea el monto menor;

•  Aumen­tar la lista de bene­fi­cia­dos, como por ejem­plo, per­mi­tir que las per­so­nas natu­ra­les pue­dan donar, des­con­tando del Impuesto Glo­bal Complementario.

Actual­mente se ha incre­men­tado la par­ti­ci­pa­ción ciu­da­dana en cuanto a temas patri­mo­nia­les, por ejem­plo la defensa de los barrios. ¿Cómo se podrían reco­ger los valo­res patri­mo­nia­les que nacen del reco­no­ci­miento de las per­so­nas? ¿De qué manera pue­den for­ta­le­cerse ins­tan­cias de par­ti­ci­pa­ción ciudadana?  

Es ésta una ten­den­cia cada vez más fre­cuente, fuer­te­mente las soli­ci­tu­des al Con­sejo de Monu­men­tos Nacio­na­les están siendo for­mu­la­das por la ciu­da­da­nía, la que ha demos­trado una nota­ble capa­ci­dad de orga­ni­za­ción y volun­tad de acción.

En nues­tro gobierno nos pro­po­ne­mos refor­zar e incen­ti­var una cre­ciente par­ti­ci­pa­ción de la socie­dad civil, tras­la­dando a estos gru­pos una efec­tiva capa­ci­dad de acción. Para ello hemos for­mu­lado, entre otros, el pro­yecto de ley de “Dona­cio­nes para el Bicen­te­na­rio”, que con­siste en posi­bi­li­tar la eje­cu­ción de pro­yec­tos ges­ta­dos desde la base ciu­da­dana, ONG´s y fun­da­cio­nes, para que cons­tru­yan espa­cio público en un amplio aspecto, entre los que evi­den­te­mente se citan la recu­pe­ra­ción de barrios dete­rio­ra­dos y de cali­dad patri­mo­nial. Estos pro­yec­tos podrán optar al Sello Bicen­te­na­rio Piñera 2010 . Esto les facul­tará para con­se­guir dona­cio­nes de empre­sas pri­va­das, las que podrán aco­ger la dona­ción para estos fines al 50% de des­cuento al impuesto de la renta y lo res­tante con­ta­bi­li­zarlo como gasto, con un límite anual por empresa de 14.000UTM. Esta Ley, que será pro­mul­gada en los pri­me­ros 100 días de mi gobierno, gene­rará una diná­mica de par­ti­ci­pa­ción ciu­da­dana en el mejo­ra­miento de los barrios aso­ciando al estado como co-financista.

En este mismo sen­tido ¿cómo se apo­ya­ría a orga­ni­za­cio­nes y cen­tros de estu­dios patri­mo­nia­les, como es el caso del CEPAT?

 

Plan­tea­miento de la can­di­da­tura de Eduardo Frei

A con­ti­nua­ción se pre­senta la pos­tura de la Can­di­da­tura de Eduardo Frei, repre­sen­tado por Enri­que Bar­bas des­ta­cado arqui­tecto en temas patrimoniales.

¿Cuál es el rol que debiera asu­mir el Estado en el cui­dado, pro­tec­ción y pro­mo­ción del Patri­mo­nio Nacio­nal, en espe­cial el rela­tivo al Patri­mo­nio Cul­tu­ral Tangible?

El Estado debe asu­mir que hoy día con el avance que tuvo el país des­pués de los Gobier­nos de la Con­cer­ta­ción , la pro­tec­ción, difu­sión y cui­dado de nues­tro patri­mo­nio cul­tu­ral nacio­nal es una tarea fun­da­men­tal, ya que es parte de nues­tra iden­ti­dad y los pue­blos se hacen gran­des cuando toman con­cien­cia de aquello.

Es un eje impor­tante en el pro­grama de gobierno del can­di­dato Eduardo Frei para tener una Ciu­da­da­nía con Cultura.

En un futuro Gobierno, ¿cómo debe con­ju­garse el Patri­mo­nio Cul­tu­ral y el Patri­mo­nio Natu­ral?, ¿Cuál podría ser la moda­li­dad más adecuada?

Mediante una nueva ins­ti­tu­cio­na­li­dad que coor­dine los diver­sos meca­nis­mos e ins­tru­men­tos lega­les exis­ten­tes de manera que tanto el Patri­mo­nio Cul­tu­ral como nues­tro valioso Patri­mo­nio Natu­ral sea valo­rado y por tanto pro­te­gido y con­tar con el finan­cia­miento nece­sa­rio para su inter­ven­ción y puesta en valor.

Acerca de la actual Ins­ti­tu­cio­na­li­dad patri­mo­nial ¿debe ser modi­fi­cada?, ¿cuál es la posi­ción frente a la posi­bi­li­dad de plan­tear un nuevo modela?

Se dará vida a una nueva ins­ti­tu­cio­na­li­dad cul­tu­ral más moderna, par­ti­ci­pa­tiva y des­cen­tra­li­zada, donde se incor­po­ren a repre­sen­tan­tes de la socie­dad civil quie­nes junto a orga­ni­za­cio­nes de base ase­gu­ren el res­cate, pre­ser­va­ción y difu­sión de nues­tro patri­mo­nio. Esta­ble­ce­re­mos por Ley la pre­sen­cia de repre­sen­tan­tes de las orga­ni­za­cio­nes veci­na­les, de barrios y zonas patri­mo­nia­les en el Con­sejo de Monu­men­tos Nacionales.

¿Cómo se puede com­pa­ti­bi­li­zar la con­ser­va­ción del patri­mo­nio urbano-arquitectónico para con­ju­gar pasado, pre­sente y futuro a tra­vés de accio­nes como res­tau­ra­ción, reci­claje, ensam­blaje u otras?

En la nueva Ley Gene­ral de Urba­nismo y Cons­truc­cio­nes se pro­fun­di­zará lo avan­zado para que en los nue­vos ins­tru­men­tos de pla­ni­fi­ca­ción, el reco­no­cer nues­tra his­to­ria a tra­vés de la pro­tec­ción de los barrios de nues­tras ciu­da­des sea una obli­ga­ción y los habi­tan­tes sean escu­cha­dos en todo el pro­ceso de estu­dio y apro­ba­ción de los pla­nos regu­la­do­res comu­na­les. Tam­bién hay que seguir avan­zando en la Orde­nanza Gene­ral de Urba­nismo y Cons­truc­cio­nes para crear un capí­tulo rela­tivo a las cons­truc­cio­nes anti­guas con con­di­cio­nes ade­cua­das para su pro­tec­ción y rescate.

¿Qué meca­nis­mos debie­ran gene­rarse para incen­ti­var la defensa del patri­mo­nio que está en manos de pri­va­dos, o com­pen­sar las res­tric­cio­nes que sufren dichos inmue­bles al ser decla­ra­dos bie­nes pro­te­gi­dos, espe­cial­mente Monu­men­tos His­tó­ri­cos y Zonas Típi­cas? ¿Qué ins­tru­men­tos públi­cos deben crearse para finan­ciar y con­ser­var el patri­mo­nio privado?

Se creará un Fondo del Patri­mo­nio des­ti­nado a la recu­pe­ra­ción, res­cate y difu­sión del patri­mo­nio, que con­tará en un comienzo con 10 millo­nes de dólares.

Así tam­bién a tra­vés de una polí­tica de finan­cia­miento se creará un modelo que con­tará con diver­sos ins­tru­men­tos para la con­ser­va­ción, man­ten­ción y puesta en valor de inmue­bles de Zonas Típi­cas, de Con­ser­va­ción His­tó­rica y barrios reco­no­ci­dos en los pla­nos regu­la­do­res comu­na­les que vaya en directo bene­fi­cio de sus propietarios.

Se moder­ni­zará la actual Ley de Dona­cio­nes Cul­tu­ra­les con el objeto de con­tar con mayo­res incen­ti­vos para par­ti­ci­par y tener acceso a sus beneficios.

Actual­mente se ha incre­men­tado la par­ti­ci­pa­ción ciu­da­dana en cuanto temas patri­mo­nia­les, por ejem­plo la defensa de los barrios. ¿Cómo se podrían reco­ger los valo­res patri­mo­nia­les que nacen del reco­no­ci­miento de las per­so­nas? ¿De que manera pue­den for­ta­le­cerse ins­tan­cias de par­ti­ci­pa­ción ciudadana?

Moder­ni­zando la acción de los Muni­ci­pios de manera que la par­ti­ci­pa­ción ciu­da­dana esta garan­ti­zada tanto en el estu­dio como en la vali­da­ción de la modi­fi­ca­ción de los pla­nos regu­la­do­res comu­na­les, siendo obli­ga­to­ria su par­ti­ci­pa­ción en todo el pro­ceso. En este sen­tido se debe poten­ciar la ges­tión que deba hacer la Muni­ci­pa­li­dad para pre­pa­rar a la ciu­da­da­nía en la orga­ni­za­ción y cono­ci­miento de valo­ra­ción de su his­to­ria e identidad.

En este mismo sen­tido ¿cómo se apo­ya­ría a orga­ni­za­cio­nes y cen­tros de estu­dios patri­mo­nia­les, como el caso del CEPAT?

Orga­nis­mos como la CEPAT debie­ran estar par­ti­ci­pando en la orga­ni­za­ción de los veci­nos para pro­te­ger y valo­rar sus barrios, siendo este un pro­grama más que debe imple­men­tar el Minis­te­rio de Vivienda y Urba­nismo para mejo­rar la cali­dad de los barrios de nues­tro país.